Resistencia y desvinculación

“En el  barrio del Garrido, en Salamanca, se sacaba la silla y se charlaba con los vecinos. Hablábamos sobre el Tour de Francia, sobre el Cordobés, sobre el Viti. De política no se podía hablar. Se hablaba de fútbol, por supuesto, y el asunto era el Real Madrid. El Madrid frente al Barcelona” – Vicente del Bosque.

La contradicción, la paradoja, forman parte del lenguaje de la realidad, tejiendo los matices que suturan nuestro discurso, insinuando las variaciones que reflejan nuestra visión sobre esta realidad polimorfa. Este testimonio  sobre la vida cotidiana, allá por los años cincuenta, durante la dictadura franquista, ilustra perfectamente, trasladado a una óptica actual, el momento histórico que vivimos. La carta  escrita por el director del INJUVE, a los trabajadores en los que insta a no hacer crítica, a obedecer y aceptar las jerarquías establecidas, representan la actualización de la dinámica autoritaria en el presente.

Que los trabajadores del servicio de limpieza del Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales no cobren y estén en huelga para recibir aquello que, legalmente les pertenece, es la primera de las paradojas que se dan en este asunto que nos ocupa. Algo por lo que el director del Injuve, situado en las dependencias de este ministerio, muestra malestar y preocupación por la situación del edificio. Este, hecho, sin embargo, parece no ser constitutivo de medidas disciplinarias a la empresa que no cumple sus deberes establecidos. No así, el hecho de opinar sobre la realidad, tener una visión personal sobre lo que acontece a nuestro alrededor, analizar nuestro entorno, algo que forma parte de la dimensión más profunda de lo humano.

A nuestro director, se le presentan dos casos sobre los que tiene que actuar, para solucionar el problema que representan. ¿Desde dónde toma la opción? ¿Desde qué paradigma ideológico decide tomar medidas disciplinarias sobre los que comentan la realidad desde su perspectiva, manifestando, en el otro caso, su preocupación?

La elección que toma, su escala de valores para afrontar estos dos hechos, revelan su opción de clase, su visión antidemocrática y jerárquica en la que habitan los de arriba con derechos y libertades y los de abajo, definidos fundamentalmente por sus deberes de “objetividad, imparcialidad y profesionalidad” pero sin la libertad de poder opinar y sin los mecanismos para hacer frente a las injusticias y desigualdades que afrontan.

¿A qué órgano directivo competente dirigen sus quejas los trabajadores pauperizados, empobrecidos por decreto ley, al borde de la exclusión social? Trabajadores que han visto recortados sus derecho; la igualdad en el tratamiento sanitario (migrantes), en la educación (colegios sin recursos y con ratios por profesor desorbitados… Vemos como se dinamitan sistemáticamente, uno tras otro los derechos de la mayoría de la población. Asistimos a la degradación social y el deterioro del Estado, que pierde su razón de ser… ¿Dónde tramitamos las quejas para este estado de cosas?

Bajo la tutela del partido al que su director representa, se están rompiendo, están saltando por los aires las obligaciones contractuales del estado hacia los trabajadores, de empresas públicas que desaparecen dejando un reguero de parados al borde de un ataque de pánico.

Pero la clase de los privilegiados, el sector al que nuestro director pertenece, pasa incólume, incluso enriqueciéndose ante el hundimiento del resto de la sociedad.

Por eso pide mesura y ponderación en lo que llama legítimas quejas. Vestido de blanco, impoluto, con el aroma fresco de colonia de verano pide ponderación mientras los trabajadores asisten a la degradación de sus vidas. Nos vuelve  a insinuar que volvamos a hablar del Tour, del Cordobés y de la rivalidad Madrid BarÇa. dejando los asuntos públicos…a sus intereses privados.

A la legalidad ilegítima que nos proponen, la obediencia sin voz y la jerarquía de clase opresora, nosotros proponemos resistencia y desvinculación. Resistencia para desenmascarar sus mecanismos de poder no sólo como coherción, sino como normalización de unas categorías de opresión constituyentes de La Verdad, modo de producción y existencia social que perfila nuestras relaciones dentro de un marco de injusticias, poniendo en práctica dispositivos-jerarquías que configuran y producen discriminación, represión y estigmatización de la gran mayoría del cuerpo social. Desvinculación de este sistema sin escrúpulos, de carácter clasista, autoritario y no democrático. Desvinculación mediante propuestas positivas, la creación de un nuevo universo simbólico que sirva de referente a una sociedad marcada por la paz y la justicia.

 

 

 

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Acerca de Plataforma Antirrepresiva Guadalajara

Asamblea de represaliadxs y solidarixs de Guadalajara. Acciones y campañas contra la represión. ¡SI NOS TOCAN A UNX, NOS TOCAN A TODXS!
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